La Cultura del Vino y el Acuario del Mundo

Los mil sabores del mole

Dicen que hay más de 300 variedades de mole, casi tantas como tipos de cocina existen en México. Esta ruta recorre los estados de Tlaxcala, Puebla y Oaxaca, tres destinos que compiten para adjudicarse la creación de tan excepcional platillo. La travesía incluye una probadita en los mejores restaurantes, paseos por los paisajes naturales más espléndidos y una visita a los sitios arqueológicos oaxaqueños. Sólo hace falta un tenedor en mano (o cuchara si el hambre es mucha) y un par de ojos descansados para disfrutar del camino completo.

Destinos que integran la ruta

CIUDAD DE MÉXICO

SAN PEDRO ATOCPAN

Para la mayoría, la ciudad de México es un fin en sí mismo, pero desde otro ángulo es también un punto de partida: desde aquí se puede iniciar casi cualquier recorrido —gastronómico, arqueológico, arquitectónico, etc. — o establecer una base para emprender travesías más largas a otros lugares de la república. Está de más decir que esta mega metrópoli tiene de todo y para todos los gustos, sólo hay que tener muy clara la bitácora para navegar en ella sin perderse, o para hacer justo esto último como se debe.

Milpa Alta es una de las delegaciones del Distrito Federal que conservan más su sabor a pueblo y a tradición, y en ella está la localidad de San Pedro Atocpan, la Meca del mole y el nopal. Su gente ha logrado las más exquisitas variaciones del complicado platillo agregando ingredientes a las recetas, que ahora son un secreto celosamente guardado. Para disfrutarlo no hace falta salir del DF y, sin embargo, una vez que uno llega a Atocpan tiene la impresión de estar fuera de la ciudad.

VER MAS ACTIVIDADES +

VER MAS ACTIVIDADES +

TLAXCALA

PUEBLA

En la discreta, pero muy hermosa capital del estado de Tlaxcala, los viajeros pueden disfrutar de un ambiente colonial relajado y de una gastronomía que rescata lo mejor de la tierra: maíz, nopal, tomate verde y especies de la región hacen la base de una serie de platillos cuya única línea en común es que todos podrían aparecer en un recetario de comida mexicana: escamoles, huitlacoche, mixiotes, barbacoa, quesadillas y desde luego, mole para los días de fiesta (todo acompañado de unas buenas tortillas recién hechas).

Entre edificios coloniales, hoteles boutique e iglesias (tantas que ya perdieron la cuenta), Puebla vibra gracias a su vida cultural, artística y comercial. La cuna del mole (o al menos de uno de ellos) ofrece al viajero una cantidad de restaurantes donde probar, además, los inconfundibles chiles en nogada (otro platillo registrado por la ciudad). Antes de partir hay que visitar el Barrio del Artista, los talleres, tiendas y restaurantes de Container City, en Cholula, y por supuesto, el ex Convento de Santa Rosa.

VER MAS ACTIVIDADES +

VER MAS ACTIVIDADES +

OAXACA

MONTE ALBÁN – MITLA

Para comer delicioso hay que viajar a Oaxaca. Por lo general el plan incluye desayunar abundante en el Mercado 20 de Noviembre y comer en uno de los restaurantes de comida oaxaqueña del centro. Entre cada comida, un paseo por las calles del centro histórico resulta relajante e inspirador (siempre y cuando no sea pleno verano). No hay que perderse la visita al ex Convento de Santo Domingo, el Museo de Artes Gráficas y el de Arte Contemporáneo.

Las zonas arqueológicas de Monte Albán y Mitla son dos paseos obligados durante una estadía en Oaxaca. Aunque sus estructuras originales hayan sufrido los cambios provocados por el paso del tiempo, en ambas pueden apreciarse los cimientos y las bases de las construcciones originales. La primera se encuentra a tan sólo 10 km de la ciudad de Oaxaca y durante mucho tiempo fue el centro más poderoso de la región. La segunda, que se encuentra a 40 km, fue el centro de poder de los zapotecos, una vez que Monte Albán cayó en decadencia.

VER MAS ACTIVIDADES +

VER MAS ACTIVIDADES +

HUATULCO

MAZUNTE

Si la idea es quedarse como iguana al sol durante días, cualquier playa mexicana es un buen destino. Pero si el viajero también quiere hacer otras actividades como jugar al golf, recorrer siete bahías diferentes, bucear en las aguas más claras o ver hacer rafting en un río local, el lugar que está buscando es Huatulco. La naturaleza explota en cada rincón de esta costa, la comida, especialmente los mariscos, es fresca y deliciosa, y el ambiente es relajado y bohemio

El término eco-chic nunca tuvo tanto sentido como en Mazunte. Los diferentes tonos de azul del mar y la selva que cubre los cerros son el escenario perfecto para las elegantes y pequeñas cabañas o los diferentes restaurantitos de gastronomía mexicana y francesa que sirven la mejor comida de la zona. Además de descansar al sol, es posible ver desovar tortugas en el Centro Mexicano de la Tortuga, visitar la comunidad de Ventanilla o dejar los prejuicios y complejos a un lado y pasar un día en la playa Zipolite.

VER MAS ACTIVIDADES +

VER MAS ACTIVIDADES +

CACAXTLA

 

Cacaxtla es un reconocido sitio arqueológico de la zona de Tlaxcala, pero aquí el atractivo, más allá de la arquitectura, se encuentra en la pinturas de sus paredes, unos de los pocos murales prehispánicos que han sobrevivido hasta nuestros días. El reto para los arqueólogos en este sitio ha sido encontrar la manera de preservar las pinturas originales del deterioro natural (la lluvia y el aire por sí solos representan una amenaza) y es por eso que sobre el sitio se han colocado grandes mamparas de metal que lo protegen de la intemperie.

 

VER MAS ACTIVIDADES +

 


Estados que Integran la Ruta

Distrito Federal

Todo confluye en esta gran urbe, la más antigua del continente americano: edificios coloniales, vestigios prehispánicos y la vorágine de la vida contemporánea. Su variedad de espacios culturales y de sitios patrimoniales le han conferido su carácter cosmopolita.
Sus barrios, todos distintos, ofrecen experiencias bohemias, sofisticadas, divertidas, de aprendizaje y mucho más. Pero conocer el Centro Histórico, donde todo se originó, es sin duda imprescindible. Y en el abanico de posibilidades del Distrito Federal no falta el ámbito rural, cápsulas de paz verde como las que ofrecen paseos por los canales de Xochimilco o pueblos dedicados al mole, como San Pedro Atocpan.

Tlaxcala

Puede que sea el más pequeño de los 32 estados de la República pero eso no quiere decir que Tlaxcala no esconda una gran riqueza cultural y natural únicas. Además de las hermosas pinturas de Cacaxtla, en sus pueblos y ciudades se respira un aire colonial que deja una huella hasta en su gastronomía típica. Además, en sus campos, con hermosas vistas de los volcanes, se crían posiblemente los más bravos toros de lidia del país. Una mezcla entre historia, naturaleza y cultura a sólo unos cuantos kilómetros de la ciudad de México.

estados

Puebla

Dicen que el mole tuvo su origen en la cocina de un convento de Puebla alrededor de 1680; otra historia dice que fue gracias al descuido de un fraile. Lo cierto es que para conocer el estado a fondo hay que hacerlo a través de sus cocinas, sus olores y sabores, sin importar si es en el mítico ex Convento de Santa Rosa, en un restaurante elegante o en alguna de las fondas más famosas. (Y en la mitad del tour gourmet hacer un descanso para visitar la zona arqueológica de Cholula, los talleres de talavera y algunos de los templos principales.)

estados

Oaxaca

"Vas a comer increíble" es lo primero que le dicen a uno cuando va a viajar a Oaxaca, y luego vienen las interminables recomendaciones de restaurantes, mercados y fondas donde probar el mejor mole negro, los chapulines más crujientes o las tlayudas más abundantes. Mucho después, llegarán las sugerencias para visitar los sitios arqueológicos de Monte Albán y Mitla, los pueblos de los valles centrales para comprar artesanías, las playas al sur para surfear las mejores olas y las galerías de arte de la capital.

estados